Me encanta pensar en la gente como si fueran pájaros. ¿Has experimentado alguna vez la sensación de abandono que se queda cuando alguien se va de tu vida?
Para mí, ahora mismo, es todo cosa de árboles y pájaros. Cada uno de nosotros tiene un árbol propio, el cual representa nuestra vida. Cada rama muestra las deciciones, los errores, los problemas, las soluciones...
Aquí es donde entran los pájaros. Hay diferentes especies, tantas como tipos de personas pueden pasar por tu lado:
Hay una especie que nunca se moverá de las ramas de tu árbol, siempre a tu lado. En ningún momento echará a volar para cobijarse entre las ramas de la vida de otras personas. Esas personas (o pájaros) son las que te van a acompañar en todo momento.
La segunda especie puede pasarse años viviendo en tu árbol, aunque poco a poco, cada vez, va alejándose por las ramas hasta echar el vuelo; representa a las personas que se van de tu vida por circunstancias, tú no los has echado, ellos no se han querido ir, solamente ha pasado.
En cuanto al tercer tipo, las aves migratorias, son aquellas que dependiendo de la estación están en tu árbol o en el de otra persona. Pueden ser personas interesadas o simplemente gente que está lejos y que ves unos pocos meses al año.
Para acabar, los pájaros que van de paso. Aquellos que se quedan un corto periodo de tiempo, más o menos intenso, pero al final echan a volar.
Todos hemos tenido pájaros así en nuestro árbol, de todos los tipos anteriores pero, lo mejor de todo, es que, sin duda, todos hemos sido cada una de esas especies en árboles ajenos.
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